Otra menos
Hace pocos meses se paró otra de las pocas centrales de conmutación analógica de las que quedan en servicio. Sus usuarios apenas se dieron cuenta del cambio.
En las fotografías se puede observar el desmontaje de los equipos y el almacenamiento previo al envío al desguace, donde los hierros, cobre y otros materiales volverán a tener otro uso.
En este caso se trataba de una central Pentaconta de inicios de la década de 1970 y que fué transformada a principios de los 90 a semielectrónica mediante la Modernización de Registradores Electromecánicos (MORE). Con dicha modernización, se logró alargar la vida de estos equipos más de 15 años, cuando muchos no les auguraban ni 5 años más.
Esta modificación no fué la última; a principìos del 2000 el auge de Internet y la Tarifa Plana (cuando aún la red ADSL estaba en pañales) cambió los hábitos de muchos usuarios y los enlaces entre centrales (1) se saturaban, muchos recordamos las horas en las que conectados con el módem de 56K durante gran parte de la noche descubríamos un nuevo mundo virtual.
Dicha saturación dió grandes problemas de servicio y se optó por ampliar enlaces con los equipos procedentes de otras centrales desguazadas.
Al implantarse el ADSL, las conexiones vía módem bajaron y el tráfico en estas centrales analógicas se limitó al uso para el que se crearon, las llamadas de voz; dándose la paradoja que muchas daban mejor calidad de servicio que las centrales digitales, eso sí, con limitaciones de algunos servicios añadidos, aunque se les dotó de otros como la identificación de llamadas.
(1) En la telefonía analógica, cada enlace o unión entre centrales corresponde a una sola llamada.
























