13.3.07

Conectores y vibraciones

Dedicado a Telémaco, fuente de inspiración en cuanto a recursividad
se refiere.


Hoy en día el conector que más se usa para unir el teléfono a la red, es el RJ-11 o modular plug. Al ver por primera vez la máquina que unía el conector al cable, me fascinó descubrir cómo los conectores revueltos en el fondo de un recipiente subían ordenadamente por sus paredes.


Era un alimentador por vibración, que constaba de un recipiente suspendido de unos muelles que le transmitían una vibración vertical de 60 a 120 oscilaciones por minuto.


Estas máquinas se utilizan para orientar pequeñas piezas correctamente, condición previa a su ensamblaje automático.
Se depositan las piezas en un depósito y por medio de vibraciones las piezas van subiendo por unos raíles en espiral adosados a la pared del depósito. Los carriles y la vibración obligan a las piezas a mantener una posición uniforme y las que no tienen esa posición es rechazada y tiene que volver a empezar en una especie de Maldición de Sísifo mecánica.
El número de piezas rechazadas es grande, pero siempre hay multitud de piezas empujando para ocupar el sitio.
Sólo hay dos alternativas: salir debídamente orientada o quedar atrapada en el fondo del recipiente.

¡¡Jo!!... ahora no sé si he descrito una máquina o a la sociedad actual ¡Hay qué ver lo que se parecen las máquinas a la vida real!



Nota: Las piezas del vídeo son partes de unas jeringas, pero el procedimiento es el mismo. Se puede ver otro vídeo y fotografías aquí.

4 comentarios:

Telémaco dijo...

Gracias por la dedicatoria.

Es más oportuna de lo que te imaginas porque diseño máquinas que usan esos alimentadores vibratorios cada día, mientras subo mi roca por la ladera (ya se entiende).

Muxfin dijo...

Telémaco, ¡Vaya tino! Si tuviera este acierto en la lotería, te instalaba un funicular en la montaña.

Lula Towanda dijo...

Todo un paradigma de pasar por el aro. Me da escalofríos mirarla.

Muxfin dijo...

Lula, lo curioso es que te quedas encantado viendo cómo se van ordenando las piezas, debe ser como los jubilados enfrente de una obra.