7.8.06

El carillón de la NBC

El 15 de noviembre de 1926 la National Broadcasting Company empezaba sus emisiones con 24 estaciones afiliadas.

Una de las disposiciones de la FCC consistía en que toda estación emisora con licencia para emitir debía identificarse periódicamente mediante un mensaje consistente en el código de la estación seguido de la comunidad donde se expidió la licencia, por ejemplo, 'WEAF, New York'. Además este mensaje tenía que radiarse a cada hora en punto.

Cuando una red de radiodifusión estaba emitiendo un programa a través de sus estaciones (antiguamente casi todos los programas eran en directo), tenía que hacer una pausa a las horas en punto para que todas y cada una de sus estaciones se identificasen.

Una manera de hacer esto era la siguiente: se indicaba a los oyentes que se iba a proceder a hacer una pausa para identificación y acto seguido, el mismo locutor que estaba llevando el programa o un anunciador, leía uno a uno los mensajes de identificación de las estaciones asociadas. Aún para una red pequeña (pocas estaciones) ésto era tolerable, pero para la NBC, por ejemplo, con un gran número de estaciones asociadas, no lo era, puesto se desperdiciaba un gran tiempo de radiodifusión al que no se le podía sacar rendimiento económico. Comprobadlo.

La solución más eficiente consiste, por tanto, en delegar la identificación a cada estación asociada, individualmente, de manera que las estaciones asociadas se identifiquen de manera simultánea en cuanto reciben una señal, previamente acordada, desde la red (a las horas en punto). La señalización puede ser tan sencilla como un mensaje hablado, por ejemplo, 'Estan escuchando la NBC'. Los operadores de las estaciones al oir esto, se desconectan (como hace TVE a la hora de los informativos territoriales) y lanzan su mensaje de identificación para luego conectarse otra vez a la red.

En la NBC, los encargados de estudiar y crear esta señal de sincronización fueron: Oscar Hanson, antiguo ingeniero de AT&T, Earnest la Prada, director de orquesta de la NBC y Philip Carlin, un anunciador de la NBC. Éstos pensaron que una pequeña melodía, un carillón, podría ser una señal bastante más elegante que un mensaje hablado. Y tenían razón, porque sin saberlo iban a crear la primera 'marca corporativa' sonora. Y un mito que iba a durar décadas. Después de probar varias melodías, encargaron a la célebre Deagan de Chicago la elaboración de un xilófono a medida, con tres notas, como el que podéis ver en la foto:

El instrumento al principio se tocaba manualmente, y se dejaba a la pericia de cada locutor, la mejor o peor interpretación de la sencilla melodía. Aquí podemos ver a Kelvin Keech identificando a su estación, la WEAF, en 1933. Si 'clicáis' en la imagen podréis verle en acción:


Pero no hay nada que más le toque las narices a una empresa, al menos a una empresa consciente la importancia de la imagen corporativa, que su marca sea distorsionada en lo más mínimo. Y mientras la melodía de la NBC continuara siendo reproducida manualmente, ese objetivo no iba a poder alcanzarse.

Para solucionar esto, el ya mencionado Oscar Hanson y otro ingeniero, Robert Morris, se trajeron al capitán Richard Ranger, prolífico inventor y pionero en el campo de los órganos electrónicos y le plantearon el problema. Seis semanas después volvía con una especia de cajita de música electromecánica, consistente en un tambor que giraba a velocidad uniforme y tres levas que golpeaban las lengüetas correspondientes a las ya tres famosas notas: sol, mi, do:


Si a alguien le queda alguna duda del reconocimiento que tuvo esta marca sonora, he de comentarle que hasta se vendieron xilófonos para que la gente practicara la melodía de la NBC en su casa:

Y hasta se hicieron canciones para ensalzar el mito. Pinchad en el enlace. Art Decó total.

Por fin, ya tiempo después, se hizo una versión totalmente electrónica del carillón, en la que las notas eran generadas por osciladores construidos con válvulas de vacío y, más tarde, con transistores.

En 1971 las tres notas dejaron de sonar, aunque se resucitaron durante 1976 con motivo de la celebración del 50 aniversario de la NBC. Hace ya muchos años que estas notas no se oyen, quizá por aquello de romper con el pasado para parecer más moderno y sofisticado.

Pero nosotros todavía podemos escuchar otra baliza mítica: la que se grabó hace décadas (quizá en los 60) para Radio Intercontinental, en Madrid. Un carillón de cuatro notas seguido de la voz de José del Palacio (D.E.P.):




Y podemos seguir oyéndola tal y como se grabó en su día, a las medias horas y a las horas enteras.

Una vez escribí a la emisora para que me contaran cosas sobre el aparato que se usó para crear la melodía, pero nada sabían, así que si un antiguo técnico de la Inter lee esto, que nos cuente algo.

Si queréis saber más del asunto podéis visitar los siguientes enlaces:

http://en.wikipedia.org/wiki/NBC_chimes
http://www.nbcchimes.info/
http://www.oldradio.com/archives/stations/sf/chimes.htm

Espero que os haya gustado.


Actualización 5/05/2007: Se ha actualizado el enlace de Radio Intercontinental, por borrado del anterior en Castpost.

Actualización 6/05/2007: Gracias a la anterior actualización, Manuel Ruíz nos envía el siguiente correo con grabación incluida:

"Al hilo del magnífico post sobre la NBC y su carillón, creo que te gustará escuchar otro español. Identificó durante muchos años la emisora Radio Santander. Era un tubo de metacrilato con una base de madera y tres alambres de distinta longitud que eran golpeados por un pequeño martillo movido por un motor. El sonido lo recogía una cápsula piezoeléctrica, similar a la de los viejos tocadiscos. De ahí a antena."




Gracias Manuel por tu aportación.

6 comentarios:

quilomicron dijo...

Muy interesante!!

CARMEN_R_PURAS dijo...

Muy curioso. Gracias por tu aportación.

Después del verano del año 1988, cuando estaba en ciernes la RTVA (Radio Televisión Andaluza), estuve trabajando para ellos en una consultora con un Plan de Sistemas de Información. Todavía no habían empezado las emisiones de su emisora de radio (las de televisión vinieron algún año después), y nos quedábamos a trabajar hasta tarde.

A partir de las 20.00 o así, cuando no quedaba nadie trabajando (menos nosotros), los creativos se dedicaban a poner a todo volumen distintas sintonías. Todavía no sabían cuál iba a ser la elegida, y nos llegaron a preguntar nuestra opinión. A comienzos del 1989, cuando la emisora comenzó su andadura, y luego la TV, reconocí la sintonía como una de las que había escuchado.

Johnymepeino dijo...

Me ha regresado usted, con el carrillón de Radio Intercontinental, a mi juventud: Mi madre trabajaba en unos "Ultramarinos" (quién pilla esa "tienda" hoy día :D )y mis hermanos y yo hacíamos los deberes en las oscuras tardes de invierno, en silencio, escuchando de fondo Radio Intercontinental. Tengalo por seguro: ha sido ese carrillón. Y las tardes de enfermedad postrados en la cama, escuchando la radio las 24 horas del día. Si era mañana lluviosa percibida desde la cama, como si era la sobremesa y el sol se atrevía a visitar la colcha, deambulando por ella de un extremo al otro. ¡O por la noche!, como no habríamos de ir al colegio se nos permitía tener el "transistor" encendido hasta quedarnos dormidos y despertar a las 0nce de la noche con... sí, con su mágico carrillón.

versafon dijo...

Me alegro de que os haya gustado.

Telémaco dijo...

Que interesante.
Estoy pensando que en lugar de un soso DNI, podríamos llevar cada uno de nosotros un carillón personal de identificación.;)
Yo me pido las cinco notas de encuentros en la tercer fase.

Muxfin dijo...

¡¡Cachis!! Me la has quitado Telémaco, creía que ibas a elegir el "triliritrin" de Bananaphone .-)
De hecho, se puede traducir el DNI con el teclado que publicaste.