23.2.07

Diseños singulares

En ocasiones aparecen aparatos que se distancian de las modas de su época normalmente con soluciones originales al mismo tiempo que costosas. Con el tiempo, se suelen convertir en objetos apreciados por coleccionistas y museos.
Es lo que ocurre con estos dos ejemplos, la radio Artés AR3 y el televisor Teleavia.


El Artés AR3 es un singular receptor de radio con mueble metálico fundido en molde de arena y que aparenta el frente de un coche de la época. El responsable de esta creación fué D. José Artés de Arcos un industrial dedicado a la fabricación de componentes para automoción que en 1946 inició la fabricación de esta curiosa radio, de la que se realizaron 300 unidades.
Se pueden ver más fotos del AR3 en la interesante web de Manuel Paz, que muy amablemente me ha cedido la fotografía.

El Teleavia Panoramic 111 es un televisor diseñado por Philippe Charbonneaux en 1957 para la empresa francesa, que permitía una mejor orientación de la pantalla dependiendo de la posición del espectador a la vez que se facilitaba el acceso para el mantenimiento.

Este concepto fué copiado un año más tarde por Philco y su Predicto.

La fotografía se ha tomado de earlytech.com, donde hay un extenso artículo sobre el modelo.

4 comentarios:

Ángel dijo...

Mítica obra la de Artés. Los otros no los conocía.

Telémaco dijo...

La tele recuerda a la estética de la guerra de los mundos. Parece que va a echar a correr de una lado a otro del salón, que por otro lado estaría bien para que fuese algo más entretenida.

Lula Towanda dijo...

Pues a mi la tele me recuerda a un secador de pelo de la peluquerías en el que las señoras con los rulos puestos se pasaban un buen rato sudando a mares y medio sordas.

Muxfin dijo...

Ángel, ya tiene mérito que conozcas al menos una.
Telémaco, seguramente se inspiraron en la guerra de los mundos. Con el tamaño de los pisos, una televisión que ande, tiene poco futuro.
Lula, igualito que la televisión actual, hay programas que te hacen enrojecer por verguenza ajena y te dejan sordo cuando llegan los anuncios.